Pack especial Aún no estoy muerta
En Aún no estoy muerta, la protagonista tenía que resolver su propio asesinato. Así que queríamos que el booktoker se pusiera en la piel de un detective desde el primer momento de recibir el pack. Creamos una caja en forma de lápida, que contenía mensajes ocultos impresos con tinta invisible. El pack contenía una linterna ultravioleta para sacarlos a la luz.
El concepto inicial, la impresión, el merchandising y manipulado… si te estás preguntando qué ventaja tiene contar con agencia de publicidad y producción gráfica en un solo proveedor, este packaging es un gran ejemplo.
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